Son las 08:00 y suenan los móviles. En otros viajes, sobre todo cuando voy solo, para esta hora ya estaría en ruta, pero en esta ocasión, la etapa es bastante llana, vamos con e-bikes (salvo Christian, pero es joven) y nos permitimos el lujo de empezar a pedalear , pasadas las 09:00 de la mañana.
No hay prisa, el día ha amanecido con solo, así que con calma!!!!.
Desayuno completo y económico: siempre que podemos hacemos uso de la cocina, tanto para desayunos como cenas. Las comidas suelen ser en ruta, pero también solemos preparar bocadillos para comer en ruta al día siguiente. Preparar uno mismo las cosas es , además de mas económico, muy agradecido y otro momento para compartir, ya sea con los compañeros de viaje o con las personas con las que te encuentras compartiendo alojamiento.
La salida de Casarrubios del Monte nos tiene una sorpresa, en forma de trampa, esperándonos. Ya habíamos leído que en esta zona hay muchos tramos de arena y la página de "Con Alforjas" (vamos siguiendo su track) nos indica que su recorrido se ha adaptado para salvar los tramos no ciclables y la zona arenosa de Cebolla.
Con las lluvias de este invierno se ven los caminos bastante afectados, sobre todo en los laterales y la arena hace acto de presencia.
Son tramos cortos pero intensos. Lo bueno es que casi siempre aparece una alternativa por alguna carretera local cercana.
Superado el tramo de arena y a continuación el camino pasa por un arroyo, normalmente con poca agua , pero este año imposible de pasar sino es nadando😱. Revisamos el track y enseguida encontramos una pista, vía de servicio en paralelo a la autovía y con un paso habilitado para evitar el agua.
Llegamos a las Ventas de Retamosa y en su entrada nos espera el primer panel de hierro, representando a un peregrino, que nos encontramos en el viaje. El trípode improvisado, con un par de ladrillos para el móvil consiguen inmortalizar el momento.
Buscamos alguno de los sitios que nos indica la guía para el sellado de la credencial y finalmente lo hacemos a la salida del pueblo, en el asador El Greco: la dueña, muy amable nos solicita hacernos una foto para subirla a Facebook e indicar que cuatro bicigrinos han pasado por su local.
La salida del pueblo la hacemos por asfalto, ya que la dueña de El Greco nos ha confirmado la existencia de un nuevo tramo arenoso.
Enseguida llegamos al pueblo de Camarena y es momento para un nuevo sellado, en el bar La Amistad. Como nos da apuro entrar y solo sellar, lo que hacemos es tomarnos un café. Tenemos la impresión de que el bar es el centro principal de encuentro del pueblo: está a tope!!!!!.
Preparando el viaje, llevo apuntados los monumentos o sitios de interés de las distintas poblaciones por las que iremos pasando. En esta ocasión nos acercamos a la iglesia de San Juan Bautista y nos recibe con esta placa en honor a la Virgen de Guadalupe.
Visitamos el interior, en estas fechas, con las imágenes de las procesiones listas para salir por las calles de los pueblos, casi siempre por las tardes. Para sacar los pasos hay que ensayar y de repente vemos llegar a un grupo de jóvenes de Camarena , entrando en la iglesia, preparando la procesión.
Las pistas mejoran y el paisaje va alternando las pequeñas poblaciones con tierras de cultivo (olivos, viñedos, trigo,etc..) Lo que si observamos es que ganado cada vez se ve menos.
El siguiente pueblo será Fuensalida, donde sellaremos en la Iglesia San Juan Bautista (coincide el nombre con la de Camarena) y seguimos en dirección a Torrijos, donde haremos una parada más larga , visitando varios edificios y donde pararemos a comer.
A la entrada de Torrijos hablamos con una señora que nos explica el orden para visitar los monumentos principales. Destacan el arte urbano, representado en muchas fachadas, pero en nuestro recorrido no vemos ninguna ( esto se podría hacer si Torrijos fuese final de etapa). Lo primero que vemos y rodeamos, sobre las bicis, es el Palacio de Pedro I (actualmente en le se encuentra el Ayuntamiento y la Policía Local).

Seguido, nos dirigimos a la iglesia del Cristo de la Sangre. Nos sorprende la belleza y tamaño de los pasos de Semana Santa, que además se encuentran custodiados por los cofrades de las diferentes Hermandades.
Uno de los cofrades nos explica que en estos días se permite subir la escalinata que nos lleva junto al Cristo de la Sangre. La foto para el recuerdo, que nos saca una de las personas que organiza la procesión.
Estos detalles que no parecen en las guías y que nos sorprenden son los que completan y enriquecen los viajes. 



Nos recreamos con la fachada de la Colegiata del Santísimo Sacramento y solo nos falta sellar en algún sitio y buscar donde comer. Haremos ambas gestiones en una sola actuación. Nos acercamos a sellar en una farmacia y al preguntar por un sitio para comer, nos recomiendan la Cervecería Pancho y nos indican que digamos que vamos de parte de Maria(la jefa), que finalmente averiguamos que es la hermana y cuñada de los dueños. Unas reconfortantes raciones y bocadillos y listos para continuar!!!!.
Nos quedan 24 kilómetros, son llanos, incluso con un descenso al llegar a Cebolla y pedaleamos por pistas en buen estado , salvo algún punto con bastante barro, que sorteamos a pie.
Me encanta ir parando para sacar fotos, respirar los olores del campo, observar los detalles y aprovecho para retratar a mis compañeros de ruta sin avisarles que posen (son las fotos mas reales).
Y la sierra de Gredos, con sus cumbres nevadas, que nos guiará hasta el final del viaje.
Llegamos a Cebolla alrededor de las 17:00. Hoy hemos quedado con el párroco para alojarnos en los salones parroquiales. Preguntando por él y como era de esperar en pleno Jueves Santo, nos indican que está en la iglesia. En la parte alta del pueblo se encuentra la Parroquia de San Cipriano.
A las 18:00 empieza la misa y a las 20:00 la procesión. Hablo con Ignacio, el párroco y me indica que nos puede atender entre ambos actos. Decido quedarme a la misma, mientras que Christian, Mikel y Xabi prefieren bajar a la plaza tomar algo.
Para no dejar la bici sola en la calle, me acompaña a la misa y decide colocarse junto a los pasos de Semana Santa: solo espero que luego no quiera procesionar con ellos.
Terminada la eucaristía, Ignacio me sella las cuatro credenciales y nos acompaña al complejo parroquial San Cipriano. Super amable, porque todo el mundo le va parando y el se limita a decirles "enseguida nos vemos". Nos explica las dos posibilidades de alojamiento que hay en el mismo edificio y nos decantamos por colocar cuatro colchones en una misma sala , la cual tiene aire acondicionado ( por la noche refresca). Tenemos un par de duchas, así que, nos instalamos y nos ponemos presentables para acudir a disfrutar de la procesión.
Cebolla es un pueblo pequeño, que permite ver la procesión sin aglomeraciones. Además nos sorprende la belleza de los pasos, que bajan, desde la iglesia, por la calle empinada que habíamos subido en bici hace unas horas. Y como punto álgido, cuanto se juntan los cuatro pasos y hacen bailar a las imágenes.😍.
Finalizada la procesión buscamos sitio para comer y de nuevo el kebap nos echa una mano , ya que los bares donde preguntamos están a tope.
Son las 23:00 y las bicis ya descansan. Nosotros , con el palacio acondicionado, nos deseamos buenas noches, tras otro bonito día , en bici hasta llegar a Cebolla y a pie disfrutando del pueblo. Eso es para mi el cicloturismo : viajar pedaleando, despacio y saboreando momentos, paisajes, lugares y la gente con la que puedes relacionarte, que solo están deseando ayudar.



















No hay comentarios:
Publicar un comentario